viernes, 4 de septiembre de 2009

Las Bases de Datos son herramientas poderosas; ¿pueden serlo aun más?


Las bases de datos nos dan acceso a distintas fuentes de información, por lo que podemos obtener varios puntos de vista con respecto a un tema o una materia. En el caso de la Biblioteca de nuestra Universidad, el primer paso es visitar la página de las Bases de Datos, luego identificar un título relacionado al tema de interés a través de algún proveedor (Ebsco, Wilson Web, ProQuest y Gale). Habiendo hecho esto se prosigue a escribir una palabra relacionada a lo que se está buscando en el encasillado del buscador. Este encasillado brinda la opción de elegir donde que aparezca la palabra en el título, en todo el documento, autor, etcétera. Lo importante es utilizar el término más preciso posible y filtrar la búsqueda por fecha, por artículos completos, o por los llamados “peer reviewed” que son los documentos revisados por profesionales en el campo.
Se hace casi imposible imaginar que tantos estudiantes no conozcan las ventajas que tienen las bases de datos. Estos llamados “recursos electrónicos” son de los más necesarios y costosos que tiene nuestro sistema de bibliotecas. Eíto-Brun (2008, p.348) presenta algunos temas discutidos sobre las bases de datos en las instituciones educativas, entre ellos la “posesión frente al acceso, la complejidad de las políticas de licencias y las dificultades de establecer su precio”. Estas discusiones han tenido como resultado la creación de nuevos programas por compañías “que actúan como mediadoras entre proveedores y centros” (Eíto-Brun,2008, p.350) y ofrecen la posibilidad de contabilizar los estudiantes que utilizan los servicios, un directorio de revistas, conocer cuáles son las revistas más visitadas y sobre qué temas. Algunos de estos programas identifican las revistas repetidas en diferentes proveedores para que se elija la que tenga menos restricciones, y hasta tienen un metabuscador que localizará desde una sola vez los artículos en cualquier proveedor. La utilidad de estos software radica en saber cuál es la demanda de las bases de datos además de brindar un mejor servicio y hacer más fácil su uso.
En la “UPI”, de las herramientas antes mencionadas, solo contamos con un metabuscador. Esto hace más sencilla la búsqueda pero no garantiza un aumento en el uso de las bases de datos, y por conclusión no se conoce si el precio pagado es representativo a los usuarios. La adquisición de estos nuevos programas ayudaría a descubrir estas interrogantes.


Visita:
Bases de Datos UPR, http://biblioteca.uprrp.edu/bases%20de%20datos.htm

Referencias:
Eíto-Brun, R. (2008, May). La gestión de recursos electrónicos en bibliotecas: la oferta de Innovative. (Spanish). El Profesional de la Información, 17(3), 347-358. Retrieved August 28, 2009, from Fuente Académica database

1 comentario:

  1. En mi perspectiva, para que el uso de las bases de datos en la UPR aumente creo que una excelente alternativa es informar a través de folletos a los profesores los temas que trabajan las bases de datos, e incluir una breve referencia de cómo acceder a ellas éstas para que ellos se les lo transmitan a sus estudiantes, y así las conozcan y aprendan a usarlas.

    El artículo que se uso como referencia para esta entrada proviene de una base de datos. Esto muestra la gran utilidad de las mismas.

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